Voces de madrugada - Reseña


Reseñar un libro no es tarea fácil. Máxime cuando media el afecto hacia el autor, o la autora, como es el caso.



LA AUTORA:

Mirentxu, Jone Miren Asteinza, con ese nombre no podía ser otra cosa que vasca, está más que claro. Vasca por nacimiento y orígenes, pero con una amalgama de mundos, de vidas diferentes en las alforjas que han ido enriqueciendo su currículo vital y han hecho de ella la que hoy es.

A la vista está que todo eso que le bulle por los adentros, tenía que terminar por salir de alguna forma. Uno nunca sabe cuándo va a saltar la liebre, cuándo vamos a abrir las espuertas y a dejar libre, como un torrente de agua,  todo lo que nos araña y empuja. No hay que forzar a la Madre Naturaleza, cuando toca, toca. Y a Mirentxu, le ha tocado ahora. Ahora es su momento.

Conocí a Miren hace bastantes años, poco después de abrir yo mi Orilla, y de eso ya hace diez años. Me intrigaba aquella mujer que empezó a dejarme mensajes amables y cercanos, que escribía su nombre al revés, NERIM, y que en la foto aparecía escondida tras unas gafas oscuras y una gran pamela. Poco a poco nos fuimos haciendo asiduas: yo entraba a curiosear en su Cajón Secreto, a descubrir parte de sus tesoros, y ella venía a chapotear por mi Orilla, a aspirar ese olor a salitre de su tierra vasca. Era inevitable: nos hicimos amigas. Amigas virtuales, sí, pero con muchas cosas por compartir.

Y llegó el día en que Mirentxu se quitó las gafas, lanzó al aire su gran pamela y se mostró tal cual: una hermosa mujer, una de verdad, que llevaba el corazón en la mano por única bandera.

Ella misma dice que empezó a escribir de pequeña, que fue el miedo que sintió frente a una  tormenta de mar, y eso lo saben bien los que han nacido a orillas del mar como ella, el culpable de que empezara  a refugiarse en las letras. Imagino que todo lo que ha vivido se le ha ido quedando adherido por los rincones de su alma, por las esquinas de sus venas, entre los pliegues de sus emociones… Y es ahora cuando ha empezado a dar forma e identidad a esas otras vidas.

Resultado: “dos libros, dos”, como cuando se anuncian los toros que se lidian en el coso en una tarde de feria. A mí ya me parece un gran reto escribir estas líneas, con que ya me dirán ustedes lo que tiene que suponer eso de que dos libros de los de “verdad”, lleven tu nombre en la portada y toda tu creatividad y tu sentimiento en el interior.

He ido siguiendo los pasos de Mirentxu en este tiempo, y la he visto lanzarse con entusiasmo a este mundo de las letras. Ha crecido cada día un poquito más. De eso se trata, de crecer, de aprender de nosotros mismos. Ensayo, prueba y error. Vuelta a empezar. Y luego llega eso de: “El que la sigue, la consigue”. Resulta que va a ser cierto lo de los refranes…

El mundo es para los valientes. Mirentxu es una valiente, y yo la admiro, la jaleo y aplaudo.

LA OBRA:
Este libro, “Voces de madrugada”, está escrito con las tripas, se nota. Da voz a todos los sentimientos que llevamos por ahí dentro, unas veces formalitos y otras en constante pelea. Situaciones cotidianas unas, absurdas otras, casi imposibles, de recuerdos, de sueños, de amor y desamor, de reinventar la vida, de sonidos de la infancia, de… como en botica: de todo un poco.

Hay relatos cortitos pero intensos, hay relatos no tan breves y que muy bien podrían ser el comienzo de una historia más larga, mucho más larga… ¿Una novela tal vez?

Escribir un relato, ya sea largo o corto, es como pintar un cuadro: hay que elegir bien la paleta cromática con la que queremos dotar a nuestro paisaje: colores fríos, cálidos, embarrados, luminosos... Unas veces el dibujo será simple, con trazos limpios, otras, apenas bocetos de un sentimiento, un anhelo...

Y ahí anda Mirentxu, adquiriendo destrezas para mostrarnos todo de lo que es capaz todavía.


Creo que tiene muchas más historias guardadas en su Cajón Secreto, así que espero que siga explorando por esos vericuetos en los que ha decidido perderse y expandirse. Yo estoy impaciente por saber qué más tiene que contarnos esa niña que decidió hacerse una casita en el cuarto creciente de la luna…





Dejo aquí el enlace a lo que escribí hace cuatro años, tras nuestro primer encuentro (nos hemos visto en dos ocasiones):


Origen de la fuente: Desde la orilla

3 comentarios:

CHARO dijo...

Una estupenda reseña, le deseo mucho éxito.Besicos

Chelo dijo...

Una buenísima y merecida reseña la que te hace Edurne . Enhorabuena y un fuerte abrazo a las dos.

Edurne dijo...

Besitos, muxutxuak i petonets, muchos, asko, molts!
;)