Cajon Secreto

2 de mayo de 2011

Los zapatos parlantes


Me inspiran mucho las imágenes. Como sucedió cuando vi l foto de este cuadro en el post que publicó Francisco hace unos días en su blog Dias de aplomo. En el comentario le puse que este cuadro me evocaba historias, historias como esta que os cuento a continuación.
 
Hacia  apenas dos semanas que se conocieron. Desde el primer día el se fijó mucho en los diferentes zapatos que ella usaba, todos ellos de un gusto exquisito independientemente del estilo de zapatos que calzara según la ocasión de la salida. Pese a que a ella le gustaba mucho pasear por la montaña o caminar sobre la arena con zapatillas de deporte, el siempre deseaba pasear con ella por calles y avenidas. No podía quitar la vista de aquellos pies pese a las suplicas de  ella por que la mirara a la cara, que buscara sus besos, que la abrazara al caminar, que adoptara una actitud  propia de una pareja que entablan una relación sentimental, pero la mayoría de las veces, el terminaba dirigiendo su mirada hacia el suelo, admirando aquellos pies, aquella forma de pisar, oyendo el sonido de los tacones  sobre el asfalto, aquel taconeo que le recordaba a otros zapatos, otros pies, otros pasos de otro caminar.

Una tarde, el se presentó de improviso en su casa con una caja de zapatos, le dijo que era un regalo para sus pies. Ella sin dejar de mirarle a la cara, desató la cinta  de regalo, luego abrió la caja, quitó el papel de seda que cubrían los zapatos, y entonces bajó la vista y vio los zapatos más hermosos y sugerentes que nunca había visto. Zapatos de piel de diferentes colores, de sus colores preferidos, puntiagudos, de tacón medio y cordones de raso negros, unos zapatos exquisitos que inmediatamente calzó dando unos pasos por el vestíbulo de casa, pisando firme, taconeando con fuerza. Al verle caminar de aquella manera, luciendo los zapatos como nunca nadie lo había hecho, sintió un arrebato de pasión, la abrazó y le besó en la boca, dándole su primer beso de amor.

Salieron y empezaron a caminar, ella estaba feliz por el regalo y por aquel primer beso  que le había dado. El solo tenía oídos para aquel taconeo que a cada paso que daba, le recordaban aquellos otros pasos. Llevaban como media hora caminando cuando de repente ella empezó a oír voces, voces que le llamaban, y esas voces venían de los zapatos. Al notar el origen de las voces se detuvo angustiada e intrigada, se sentó en uno de los bancos del paseo, se quitó los zapatos y se los llevó al oído. Aquellas voces eran de otros pasos, de otras que antes que ella calzaron los mismos zapatos, aquellas voces le hablaron de lágrimas y desdichas pasadas, de malos tratos, de incomprensión y de tristezas vividas por otros pies que se sintieron oprimidos por calzar aquellos zapatos, voces amigas que le avisaron de como aquellos zapatos maravillosos y seductores estaban  a punto de comprar su mente y su corazón.

Dejó los zapatos en el suelo, levantó la vista y se encaró con aquellos ojos que la miraban contrariados por haberse quitado los zapatos, ella con la mirada serena y con actitud seria y firme le dijo:
 – no vuelvas a acercarte a mi nunca más, se dio media vuelta y se marchó descalza, pisando con aplomo, fuerte y segura, sin volver la vista atrás.
Publicado por Nerim
Enviar por correo electrónicoEscribe un blogCompartir con TwitterCompartir con Facebook
Etiquetas: Los Relatos de Nerim
Entrada más reciente Entrada antigua Página principal

Datos personales

Mi foto
Nerim
Este blog ha cambiado de dirección, ahora me puedes encontrar en: http://www.cajonsecreto.es
Ver todo mi perfil

Páginas

  • Página principal