Dicen que la que tuvo, retuvo, no sé si será verdad en mi caso. Fui una joven tirando a guapa, con unos ojos negros, intensos y profundos, que acostumbraban a verlo todo con ojos críticos. En mi nariz luzco un gracioso lunar de nacimiento que hizo suspirar a más de uno.
Hoy entradita en años y en kilos, he llegado a esa edad en la que una siente como empieza a evaporarse y pasar desapercibida, a esa nueva etapa que llaman “la tercera edad”.
Actualmente, la paso nadando entre mis contradicciones y mis luchas internas, intentando, sin conseguirlo, hacer realidad mis sueños, quizás por miedo a lograrlos, quizás por miedo al fracaso.
Y cumpliendo con mis “ritos de paso” voy saltando de aquí para allá, culminando etapas y muriendo -simbólicamente- varias veces mientras vivo. Y me pregunto una y otra vez, ¿cuál es la siguiente vida a la que deseo nacer?
